miércoles, 8 de abril de 2020

Escultura

Felipe Bigarni
La Capilla Real de Granada es seguramente el monumento más significativo del reinado de los Reyes Católicos. Erigida como panteón funerario de los monarcas, su construcción fue ordenada por una disposición testamentaria de la reina Isabel. Con ello pretendía conmemorar el mayor logro de su reinado, la unificación política y religiosa de España tras la conquista del último reducto musulmán que quedaba en la península. Tanto la capilla como el sepulcro tenían que ser magníficos en sus cualidades artísticas y también transmitir unas especiales connotaciones simbólicas. La arquitectura se concluyó en estilo gótico en 1517, bajo las órdenes del maestro Enrique Egas. Ese mismo año, el italiano Domenico Fancelli terminó el sepulcro de los reyes, cuyos cuerpos fueron trasladados a la cripta en 1521. El deseo del emperador Carlos I de magnificar el mausoleo de sus abuelos convirtió a Granada en el foco artístico de mayor intensidad y calidad del arte del Renaci­miento en España. Numerosos artistas de renombre como Alonso Berruguete, Jacopo Florentino, Diego de Siloe, Pedro Machuca, Andrés de Solórzano o Sebastián de Almonacid se dieron cita en la antigua capital nazarí para disputarse la contratación de las principales obras de decoración que quedaban por hacer en la Capilla Real. Entre las piezas más importantes que se realizaron entonces destaca sin duda el retablo mayor, atribuido al maestro borgoñón Felipe Bigarny por un documento encontrado en la sección de la Contaduría Mayor del Archivo General de Simancas, en el que figura la siguiente libranza fechada en el año 1519:La Capilla Real de Granada es seguramente el monumento más significativo del reinado de los Reyes Católicos. Erigida como panteón funerario de los monarcas, su construcción fue ordenada por una disposición testamentaria de la reina Isabel. Con ello pretendía conmemorar el mayor logro de su reinado, la unificación política y religiosa de España tras la conquista del último reducto musulmán que quedaba en la península. Tanto la capilla como el sepulcro tenían que ser magníficos en sus cualidades artísticas y también transmitir unas especiales connotaciones simbólicas. La arquitectura se concluyó en estilo gótico en 1517, bajo las órdenes del maestro Enrique Egas. Ese mismo año, el italiano Domenico Fancelli terminó el sepulcro de los reyes, cuyos cuerpos fueron trasladados a la cripta en 1521. El deseo del emperador Carlos I de magnificar el mausoleo de sus abuelos convirtió a Granada en el foco artístico de mayor intensidad y calidad del arte del Renaci­miento en España. Numerosos artistas de renombre como Alonso Berruguete, Jacopo Florentino, Diego de Siloe, Pedro Machuca, Andrés de Solórzano o Sebastián de Almonacid se dieron cita en la antigua capital nazarí para disputarse la contratación de las principales obras de decoración que quedaban por hacer en la Capilla Real. Entre las piezas más importantes que se realizaron entonces destaca sin duda el retablo mayor, atribuido al maestro borgoñón Felipe Bigarny por un documento encontrado en la sección de la Contaduría Mayor del Archivo General de Simancas, en el que figura la siguiente libranza fechada en el año 1519:


Un retablo se divide en pisos o cuerpos dispuestos horizontalmente, y calles y entrecalles dispuestas verticalmente. La base de toda la estructura se denomina predela o banco, que puede estar a su vez apoyado en un sotabanco, mientras que el remate, que culmina lo más alto de la composición, se llama ático. El conjunto puede estar perfilado en los extremos laterales por polseras, unos elementos que se destacan en resalte y que pueden ser por ejemplo una columna o una pilastra. En el retablo de la Capilla Real de Granada, la estructura se compone de sotabanco, banco, dos cuerpos con cinco calles y un ático que presenta tres frontispicios de vuelta redonda y está rematado en el centro por frontón triangular con una cruz. El conjunto se articula con gran regularidad por medio de columnas abalaustradas con capiteles corintios, y cornisamentos decorados con elementos clásicos y grutescos dorados sobre fondo blanco. A ambos lados de la estructura se abaten dos piezas perfecta­mente ensambladas que funcionan como pedestales para las estatuas orantes de los Reyes Católicos. Estas estatuas refuerzan el significado piadoso y funerario de toda la capilla, pero también producen un efecto de gran valor escenográfico. 

En cuanto a la iconografía, debe analizarse primero cada una de las escenas para después proceder a una interpretación global del retablo. Los relieves del sotabanco representan aconteci­mientos históricos de la toma de Granada: la llegada de los ejércitos cristia­nos al mando de los Reyes Católicos y del Cardenal Mendoza, Boabdil rindiendo las llaves de la ciudad, el bautismo de los hombres moros y el bautismo de las mujeres moras. En la zona central del banco se muestran tres escenas: primero el Bautismo de Cristo, en el medio la Adoración de los Reyes Magos, y a la derecha San Juan Evangelista acompañado del águila que lo identifica. Sobre ellas se dispone el primer cuerpo del retablo, en el que se encuentran las escenas más importantes desde el punto de vista iconográfico, lo que se nota por su situación centralizada y por el tamaño monumental de las figuras. Emparejados en el centro están San Juan Bautista y San Juan Evangelista, los santos patronos de los Reyes Católicos y los titulares de la advocación de la capilla. A los lados, el martirio de cada uno de ellos: a la izquierda la Degollación del Bautista, y a la derecha la cocción en aceite hirviendo del Evangelista. En el segundo cuerpo destaca la Crucifixión de Cristo, que sobresale por encima del cornisamento superior, y que aparece secundada por la Virgen María y San Juan Evangelista, siguiendo una tipología iconográfica que se denomina «calvario». A la izquierda se representa precisamente a Cristo con la Cruz a cuestas, camino del Monte Calvario, y a la derecha la Piedad o Lamentación ante Cristo muerto, quizás la escena más retardataria desde el punto de vista estilístico. En las calles de los extremos están representados, cada uno independiente en una celda, San Pedro, San Pablo, los cuatro evangelistas y los cuatro Padres de la iglesia Católica, que son San Gregorio Magno, San Jerónimo, San Ambrosio y San Agustín. En el ático aparecen las figuras de la Virgen María y del ángel San Gabriel, una a cada extremo, figurando el episodio de la Anunciación. Finalmente, la paloma del Espíritu Santo y la figura de Dios Padre se asoman desde el tímpano superior, representando junto con Jesucristo crucificado el misterio de la Trinidad.
Bartolomé Ordoñez

El sepulcro de don Felipe y doña Juana, es un monumento funerario de estilo renacentista, realizado en 1518 - 1519 por el escultor Bartolomé Ordoñez para el enterramiento de Felipe I el Hermoso y su esposa Juana de Castilla. Se encuentra en la Capilla Real de Granada, al lado del sarcófago de los Reyes Católicos de Domenico Fancelli.

El encargo fue realizado a través del contador mayor de Castilla Antonio de Fonseca, por orden de Carlos I que, con ocasión de la celebración en 1519, del capítulo general de la Orden del Toisón de Oro, en el coro de la catedral de Barcelona, debió de ver allí las obras del escultor y creer que era el indicado para llevar a cabo el mausoleo de sus padres Felipe y Juana, en la Capilla Real de Granada.
Para su traza, Ordóñez se inspiró claramente en el esquema de Fancelli, pero haciendo unos cambios con los que consiguió, según Gómez-Moreno: «una de las más singulares creaciones de su siglo». Se encuentra colocado junto al de los Reyes Católicos y frente el altar realizado por Felipe Vigarny. Se trata de un sepulcro doble, realizado con mármol blanco de Carrara, con las paredes del túmulo con verticalidad en sus costados, sobre el que se encuentra otro piso con el sarcófago exento y por encima de éste las figuras yacentes reales a tamaño un poco menor que el natural.
  • Primer piso. En este primer cuerpo, el zócalo se encuentra decorado con imágenes dentro de hornacinas avenaradas y entre columnas, representando las virtudes, en el lado de la reina, la justicia, la prudencia, la paciencia y la templanza y en el lado del rey, la fe, la esperanza, la caridad y la fortaleza. También las alegorías de la filosofía y la aritmética en la parte de la cabecera y la lógica y la gramática en los pies. Los cuatro relieves centrales uno en cada frente, demuestran un oficio de gran maestría en el tallado de mármol; están compuestos dentro de unos medallones y representan escenas religiosas de la Natividad, Epifanía, Oración en el Huerto y el Descendimiento. En las cuatro esquinas, realizó el escultor, unos grifos femeninos muy conseguidos con los símbolos de la orden del Toisón de Oro y la divisa de los Reyes Católicos.
  • Segundo piso.
En el borde de este segundo piso, se encuentra en los laterales cuatro imágenes exentas de san Miguel, san Juan Evangelista y destacan por su perfección la de san Andrés y la de san Juan Bautista. Sobre esta repisa del segundo piso se encuentra los sarcófagos completamente ornados con elementos renacentistas.
  • Yacentes.
Equilibrio entre forma bella y serenidad alcanza el escultor, en esta escultura de la representación de la reina con un rostro idealizado, las vestiduras son a la moda borgoña con un rico collar sobre su pecho, sostiene con ambas manos el cetro real y tiene la cabeza apoyada sobre dos almohadones de finos bordados.
Felipe aparece como dormido, sosteniendo una espada con las manos y viste armadura y dalmática donde se aprecian blasones de los diferentes reinos hispánicos. Luce sobre su pecho el collar del Toisón de Oro.
Bajo los pies de la pareja real, están vigilantes un león y una leona y un poco más abajo se encuentra el epitafio.

Pietro Torrigiano

San Jerónimo es una escultura en barro cocido realizada por el florentino Pietro Torrigiano por encargo de la comunidad del monasterio de San Jerónimo de Buenavista (Sevilla). Es de estilo renacentista italiano, del primer tercio del siglo XVI. Esta obra se encuentra custodiada en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.
Esta escultura fue realizada en barro cocido policromado, material muy de moda en la ciudad de Sevilla (Dos Hermanas )del siglo XV y XVI. Según cuenta Vasari en la biografía de Torrigiano, el escultor tomó como modelo un viejo criado de los comerciantes florentinos Botti, afincados en Sevilla.
Fue una obra maestra, admirada y muy valorada por los artistas sevillanos de fines del siglo XVI. En ella aprendieron a esculpir anatomía todos los escultores andaluces de generaciones posteriores. Uno de los grandes admiradores, ya en el siglo XVIII, fue el pintor Goya, de quien se cuenta que se detuvo en el monasterio de Buenavista dos veces, con la sola intención de contemplar la escultura. Está documentado que comentó a su amigo Ceán Bermúdez su gran admiración por este San Jerónimo.
La escultura presenta una anatomía perfecta del cuerpo de un anciano, realizada en tamaño mayor del natural. Con una rodilla en tierra, el santo muestra una cruz con su mano izquierda mientras que la derecha cobija una piedra, instrumento que le servía para mortificarse golpeándose con ella. La policromía aporta realismo y una gran calidad. Torrigiano sentó un precedente con esta imagen; el santo fue representado casi siempre de esta forma a partir de esta iconografía.
Domenico Fancelli
El Sepulcro de los Reyes Católicos es un monumento funerario concebido para el enterramiento de los reyes Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, siendo concluido en 1517.
Se encuentra en la Capilla Real de Granada, adosada a la Catedral. Está realizado en mármol de Carrara.
Su autor fue el escultor italiano Domenico Fancelli que trabajaba en España desde 1509, siempre contratado por el conde de Tendilla, Íñigo López de Mendoza y Quiñones.
La Capilla Real de la catedral de Granada fue fundada por los Reyes Católicos en 1504 como panteón de reyes. El deseo de los monarcas fue el de enterrarse allí. Ese mismo año murió la Reina y en 1516 el Rey. Ambos fueron enterrados en el convento de San Francisco de Granada a la espera de que se terminasen las obras. Mientras tanto, en 1514 el III Conde de Tendilla encargó a Domenico Fancelli que se ocupase de labrar un sepulcro doble, con los bultos de los dos yacentes. Fancelli trabajó todo el tiempo en Génova y cuando lo tuvo listo lo llevó a España y remató los detalles en Granada, en el año 1517. En 1521 se terminaron las obras de la capilla donde finalmente pudo colocarse el monumento funerario y enterrarse los cuerpos de los monarcas en la cripta inferior.


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GASPAR BECERRA
Virgen de la Soledad del Puerto de Santa María
Según la tradición, el origen de esta imagen dee la Virgen de la Soledad se remonta hasta el año 1560, fecha en la que llegó a España la tercera esposa del rey Felipe IIIsabel de Valois. La reina consorte traía consigo una pintura de la Virgen María en su Soledad, y pidió para su oratorio particular que se crease una talla igual a la imagen del cuadro.
El encargo de esta talla se encomendó al reconocido pintor y escultor andaluz Gaspar Becerra, quien talló hasta dos modelos de la imagen, que fueron rechazados por la reina al no ajustarse a sus gustos. Gaspar Becerra se había retirado para tan importante encargo al convento de los Mínimos de la Victoria y San Francisco de Paula, en Madrid, en la Carrera de San Jerónimo, donde quedaron depositadas las imágenes rechazadas.
Muchos años después, en 1637, el inquisidor Gonzalo Fernández del Pozo, afincado en El Puerto de Santa María, pidió la adquisición de una de estas dos imágenes de La Soledad rechazadas para el convento de los Mínimos de la Victoria, donde algunos años antes se había fundado la Hermandad de La Soledad; petición que le fue concedida, enviando los Mínimos de Madrid hasta El Puerto esta talla de la Virgen de la Soledad.
Cuando la desamortización del año 1868 fue desmantelado el convento madrileño, tal como ocurría en El Puerto con el cierre del hospicio de la Victoria y de su templo.

ALEJO FERNÁNDEZ
La Virgen de los Navegantes
La Virgen de los Navegantes es una pintura del artista español Alejo Fernández,​ creada como tabla central de un retablo para la capilla de la Casa de Contratación en Sevilla. Es la pintura más temprana que se conoce cuyo tema es el descubrimiento de América.
Algún tiempo antes de 1536, los oficiales de la Casa de Contratación encargaron la pintura como la tabla central del retablo que instalaron en la Sala de Audiencias, de manera que la habitación sirviera también como capilla. Los estudiosos datan esta pintura de 1531-36.​
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La Virgen de la Rosa
La Sagrada Familia con San Juanito, más conocida como la Virgen de la Rosa, es un cuadro del pintor renacentista italiano Rafael, pintado hacia 1517 y conservado en el Museo del Prado de Madrid (España) desde 1837. Se trata de una de las composiciones más divulgadas y conocidas del maestro.
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martes, 7 de abril de 2020



PEDRO DE CAMPAÑA


-RETABLO DE SAN NICOLAS

La capilla de San Nicolás de Bari de la Mezquita-Catedral de Córdoba (España) se encuentra ubicada entre las capillas del muro de levante del templo catedralicio cordobés.


El retablo fue proyectado por Hernán Ruiz II, y se divide en banco, cuerpo inferior, cuerpo superior y ático, y ocupa todo el testero frontal de la capilla,El dorado y la policroma del retablo fueron realizados en 1556 por Francisco de Castillejo. La imagen de San Nicolás de Bari, de talla, que se encuentra en la calle central, fue atribuida a Francisco Martínez. La realización del resto de los lienzos que se encuentran en el retablo de la capilla fue concertada con el pintor bruselense Pedro de Campaña en 1556, y fueron pintados entre ese año y el siguiente, terminando el pintor en 1557 los lienzos que componen el retablo.En los lienzos del banco del retablo aparecen representados el Lavatorio de los Pies, la Santa Cena y la Oración en el Huerto. Los tres lienzos se ajustan a las formas características del pintor, que aúnan su procedencia flamenca con las enseñanzas de los maestros italianos. En el cuerpo inferior del retablo se disponen los lienzos de la Anunciación y la Epifanía, flanqueando a la imagen de San Nicolás de Bari. En el segundo cuerpo figuran los cuadros que representan la Batalla de los Ángeles, la Virgen con el Niño y el Martirio de San Bartolomé.


PABLO CÉSPEDES 

-SANTA CENA 


Esta Santa Cena se encuentra enmarcada en un retablo tallado por Juan de Ortuño. Junto a la pintura central, el racionero Pablo de Céspedes se encarga de la ejecución de los tres pequeños óleos que ornamentan el banco y del que se sitúa en el remate.






















                                                
CATEDRAL SANTA ANA

Se encuentra ubicada entre las capillas del muro de levante del templo cordobés.
La primera fundación de la capilla fue por Gainza en 1470. La segunda fundación fue por Cristóbal de Mesa y Cortés, y por Andrés de Mesa y Cortés, ambos hermanos y refundaron la Capilla en 1594. La portada de la Capilla está ejecutada a modo de arco de medio punto, con dobles pilastras en las que se apoya un frontón triangular donde aparece el escudo de los patronos en el centro. En la reja, que es de buena factura, también aparece el escudo de los fundadores. El retablo es de piedra y se encuentra ornado por pinturas de Pablo de Céspedes en torno al año 1595. En el lienzo central del Retablo, aparecen en el mismo plano San Andrés, San Juan Bautista, la Virgen con el Niño y Santa Ana. En el banco del retablo aparecen las representaciones de la Aparición del Ángel a San Joaquín, Jesucristo, y el Abrazo en la Puerta Dorada.





Pedro Machuca
Pedro Machuca fue un hidalgo toledano, pintor y arquitecto manierista español. Sus primeros estudios fueron en Italia junto, posiblemente, al gran maestro Miguel Ángel. Otras fuentes aseguran que también tuvo contacto con Rafael. De cualquier forma, la espléndida formación que recibió en la península itálica, le sirvió, una vez de vuelta en Toledo, para fijar un estilo claramente renacentista español: la más importante de sus obras como arquitecto, el Palacio de Carlos V de La Alhambra, se presentó como una obra renacentista puramente italiana. Desafortunadamente no sabemos demasiado de la vida de Machuca, su biografía está repleta de lagunas y fechas sin confirmar- incluso la de su nacimiento ha sido puesta en duda-. Se especula que su vuelta a nuestro país pudo darse alrededor del año 1521, fecha que figura en una de sus primeras obras: el retablo de la Santa Cruz para la catedral de Granada.


Crucifixión de la Iglesia de Ntra. Sra. del Pilar de Víznar
La Iglesia de Nuestra Señora del Pilar sigue el modelo de los templos mudéjares edificados en el siglo XVI en los ámbitos rurales. Presenta planta rectangular con una sola nave dividida en dos tramos mediante un arco toral apuntado de piedra, con arranques desde columnas dóricas. Su armadura mudéjar cubre de forma continua la nave, aunque en la parte correspondiente a la capilla mayor modifica su decoración para centralizar y singularizar este espacio.
El edificio se sustenta con muros de piedra caliza enfoscados y encalados. La iluminación se resuelve mediante vanos circulares ubicados a los pies, así como rectangulares en los muros laterales. La cubierta exterior es de teja cerámica árabe a dos aguas. Las portadas y la torre corresponden a la reforma realizada en el siglo XVIII, en estilo barroco.
La portada principal, muy sencilla y labrada en piedra, presenta un acceso de medio punto flanqueado por pilastras toscanas, con entablamento y hornacina en el segundo cuerpo y frontón triangular rematado por una cruz. La lateral, de piedra, adintelada y flanqueada por sencillas pilastras, tiene arquitrabe, friso y frontón triangular.
La torre es de planta cuadrada, de tres cuerpos, con campanario de un hueco por cada lado cerrado con pretiles de hierro forjado. Se remata con un chapitel revestido de tejas de pizarra, coronado por una cruz-veleta de hierro. Por el muro de la Epístola y por la cabecera, la iglesia se adosa al Palacio de Cuzco, construido en el siglo XVII como residencia de verano de los arzobispos de Granada y que fue declarado monumento histórico-artístico en 1922.



Julio de Aquiles y Alejandro Mayner
En torno a 1537 está constatada la presencia de ambos pintores en Granada, trabajando en la Torre del Peinador de la Alhambra, al servicio del emperador, el cual los contrató para decorar las habitaciones que acondicionó como residencia imperial, sin duda por recomendación de su secretario don Francisco de los Cobos. La presencia en solitario de Aquiles en la Alhambra está documentada en noviembre de 1545, así como en 1546 reclamando ciertos débitos por su trabajo en la Estufa. Este encargo le valió el reconocimiento por la historiografía tradicional española desde un primer momento; así lo asegura el tratadista Francisco Pacheco, el cual alaba el trabajo comentando Julio de Aquiles figura por primera vez como vecino de Úbeda en enero de 1550, fecha en la que vende al mercader ubetense Alonso de Baeza un joven esclavo negro llamado Pedro. No obstante, su estancia en la ciudad debía haberse verificado con anterioridad, sin duda alguna para 1545, puesto que el derecho de vecindad requería algunos años de residencia. En Úbeda se construirá una segunda casa en la collación de Santa María en la que residió hasta su muerte. En Úbeda Aquiles realizará los frescos del Palacio de don Francisco de los Cobos y los de la Capilla del Camarero Vago en la Iglesia de San Pablo. Además de estos encargos, se encargará de realizar el retablo de la Capilla del Deán Ortega en la Iglesia de San Nicolás, el retablo de Mayor de Zambrana, el retablo de la Capilla de los Segura en la Iglesia de Santo Tomás, y otras obras, muchas de las cuales quedarán inacabadas a su muerte, tal y como comenta en su testamento el propio pintor. Fuera ya de Úbeda, Julio realizaba mancomunadamente el retablo mayor de Santa María de la villa de Torreperogil y el de la parroquia de Segura de la Sierra. Igualmente, se le atribuye el diseño de algunos cartones para la elaboración de las vidrieras de la catedral de Granada.
Familia Raxis
Bautizado el 16 de febrero de 1555 en Alcalá la Real, Pedro de Raxis era nieto del pintor sardo Pedro Raxis natural de Cagliari. Su formación discurrió en el taller familiar donde, bajo la dirección del abuelo, trabajaron su padre Melchor Raxis y sus tíos, Pedro, Nicolás, Miguel y Pablo, más conocido como Pablo de Rojas, quien llegaría a ser uno de los principales referentes de la escuela granadina de escultura y con el que colaboraría Pedro frecuentemente. El taller de los Raxis extendió su influencia desde Alcalá la Real a toda la diócesis jienense, con ramificaciones en las provincias circundantes especialmente en Granada, donde ya en 1579 se encontraba Pedro casado con una hija de Juan de Orihuela, pintor y dorador granadino. A partir de 1585 se documentan numerosos encargos: retablo de Santa María Mayor de Alcaudete , retablo y bóvedas de la capilla del hospital de Santiago en Úbeda , que realiza entre 1586 y 1587 en unión con Gabriel Rosales, con quien podría haber compartido también las pinturas al fresco y al temple de las bóvedas sobre pechinas de la parroquial de Villacarrillo , trabajos que le obligaron a viajar por las tierras de la diócesis y sus inmediaciones y que hará compatibles con otros destinados a la propia ciudad de Granada, en su mayor parte de estofado pero también alguno de pintura, como el cuadro de los Santos Cosme y Damián que pinta para el convento de los Mártires, actualmente en el Museo de Bellas Artes de Granada. A los últimos años del siglo XVI corresponderá uno de los encargos más importantes que recibe su prolífico taller: la pintura de la cúpula que corona la escalera imperial del Monasterio de Santa Cruz la Real de Granada, en unión con Blas de Ledesma y Diego Domedel. Igualmente se ocupará de las pinturas de la bóveda central de la catedral de Baeza , y ya en 1603 del añadido de un cuerpo al retablo del monasterio de San Jerónimo en Granada con su tío Pablo de Rojas, con quien colaboró en 1610 en el retablo mayor de la iglesia de la Encarnación en Albolote , en el que participaron así mismo Martín Gaviria y Miguel Cano, padre de Alonso, que se encargó del ensamblaje. De 1615 es el retablo de la capilla de Santa Ana en la Catedral de Granada .Raxis destacó particularmente en el estofadoFrancisco Pacheco lo recuerda elogiosamente en el Arte de la Pintura, al tratar de la técnica del dorado, junto a Blas de Ledesma y Antonio Mohedano como seguidores de Giulio Aquili, conocido en España como Julio Aquiles, y Alejandro Mayner, introductores de los grutescos en el Palacio de La Alhambra, pues asociaba ambas técnicas.

Virgen de la Cinta
El tema de la Sagrada Familia fue uno de los motivos favoritos de la pintura religiosa renacentista, compitiendo los artistas por ser creativos y originales a la hora de representar la escena que tiene como protagonistas a la Virgen con el Niño.

La escena que representa Machuca en esta tabla es muy rica en simbología. Sobre un fondo general oscuro se adivina, sin excesiva nitidez, el rostro taciturno de un San José mucho mayor en edad que la Virgen, que parece contemplar a María y a Jesús desde la distancia. María y Jesús adoptan actitudes contrapuestas en la escena, que no excluyentes. Frente a la serena dulzura de la Virgen que contempla a su Hijo con imperturbabilidad manifiesta, un Jesús casi sollozante se vuelve hacia su Madre buscando refugio y consuelo en sus brazos.






























domingo, 5 de abril de 2020

BIENES MUEBLE
Escultura:

Pietro Torrigiano
San Jerónimo del museo de bellas artes 
Esta escultura, que se custodia actualmente en el Museo de Bellas Artes de Sevilla,
tiene su razón de ser en su barrio, ya que son los propios frailes del monasterio de Buenavista
los que le encargan al artista renacentista italiano la obra de un San Jerónimo.
Es entonces cuando Torrigiano se pone manos a la obra y realiza esta escultura trayendo las formas
del alto renacimiento vigente en la Italia del momento. Terminada la obra en 1522, no se tarda en tildarla de sublime por los expertos y satisface por completo.
a los frailes del convento que la hacen epicentro del Monasterio. La repercusión en Andalucía,
e incluso en la propia Italia es enorme y Torrigiano consigue inspirar la iconografía del San Jerónimo
dándole una expresividad muy notable.

Domenico Fancelli
Sepulcro de los Reyes Católicos
Fancelli será el encargado de realizar el sepulcro de los Reyes Católicos para la capilla real de Granada, pensado para panteón real por la reina Isabel. Terminado hacia el año 1517, aunque repite el modelo del Príncipe, su tendencia a una mayor verticalidad se consigue por la elevación del segundo cuerpo con los yacentes y las cuatro figuras de los Padres de la Iglesia en los ángulos. De técnica preciosista en su decoración, los rostros de los yacentes acusan mayor realismo y los tondos de los frentes su dominio de la talla del relieve.
Es un monumento funerario concebido para el enterramiento de los reyes Isabel I de Castilla y 
Fernando II de Aragón, realizado de mármol de carrara.

Felipe Bigarny

Fue un maestro escultor y tallista borgoñón radicado en España, considerado como uno de los más insignes del Renacimiento español. Presentó además algunos proyectos como arquitecto. En sus obras coexisten rasgos flamencos, borgoñones y renacentistas italianos. Consiguió un gran prestigio y se convirtió en el maestro de escultura y talla de la Catedral de Burgos. También intervino en importantes obras por toda la Corona de Castilla con lo que llegó a manejar varios talleres simultáneamente, lo que le proporcionó una buena posición socioeconómica. Sus obras de finales del siglo XV en Burgos presentan un estilo notablemente innovador y son fácilmente identificables por unos rasgos muy marcados, que logró Imponer a su amplio y disciplinado taller.


Bartolomé Ordoñez

Bartolomé Ordóñez fue un escultor renacentista español del que se especula pudo nacer en 1480 en Burgos y falleció el 6 de diciembre de 1520 en Carrara ( Italia ). En la ciudad partenopea, donde colaboraría con Siloé, dejó un hijo natural, llamado Diego. En febrero de 1519 contrajo matrimonio en Barcelona con Catalina Calaf i Serra, hija de un mercader, que murió al año siguiente, dejando un hijo, Jorge Benito. El último año de la vida del escultor transcurrió en Carrara, donde falleció seguramente joven. En 1515, establece su taller en Barcelona, acompañándolo tres auxiliares italianos marmolistas, venidos con él: Simón de Bellalana, Victorio Cogono y Juan Florentino.

GASPAR BECERRA
Virgen de la Soledad del puerto de Santa María
Gaspar Becerra fue un pintor y escultor del renacimiento español, y esta es una obra
suya muy famosa.
Nuestra Madre y Señora de la Soledad de El Puerto de Santa María, es una imagen
procesional perteneciente a la Hermandad de la Soledad de esta localidad, a la que se
conoce popularmente como Nuestra Señora de la Soledad.
Según la tradición, el origen de esta imagen de la Virgen de la Soledad se remonta hasta
el año 1560, fecha de la llegada de la tercera esposa del rey Felipe II a España. La reina
Isabel de Valois traía consigo una pintura de la Virgen María en su Soledad, y pidió para
su oratorio particular que se crease una talla igual a la imagen del cuadro.
El encargo de esta talla se encomendó al reconocido pintor y escultor andaluz Gaspar
Becerra, quien talló hasta dos modelos de la imagen, que fueron rechazados por la reina
al no ajustarse a sus gustos. Gaspar Becerra se había retirado para tan importante
encargo al convento de los Mínimos de la Victoria y San Francisco de Paula, en Madrid, en
la Carrera de San Jerónimo, donde quedaron depositadas las imágenes rechazadas.

Pintura:

ALEJO FERNÁNDEZ
La Virgen de la Rosa

Alejo Fernández, fue un pintor del Renacimiento español, de origen alemán, reconocido y
destacado miembro de la escuela sevillana de pintura. Una de sus principales obras
autógrafas es esta Virgen de la Rosa de la iglesia de Santa Ana (Triana, Sevilla) de 1525.
Su nombre deriva de las Cántigas de Alfonso X el Sabio, constructor de la iglesia, aunque
existiría en ella un segundo mensaje (que le aproximaría al tema de la piedad) en el ángel
de la izquierda que cae en éxtasis y se entristece al conocer el futuro del Niño, mientras el
de la derecha se mantiene en el presente y conecta con el espectador. Ambos ángeles
remiten claramente a modelos lombardos y umbros cercanos a Melozzo de Forni y el
primer Leonardo.
El paisaje abierto en las ventanas laterales conecta con esta zona y se pueden reconocer.
Todo lo dicho unido a la gran pirámide de la Virgen o el juego de perspectivas y escorzos
de los ángeles apoyados en muretes son plenamente renacentistas, quedando
arrinconado el mundo flamenco al pan de oro y el rostro de la Virgen.

Pedro de Campaña
El descendimiento de la cruz
Esta tabla de Pedro de Campaña (1548) es una de las pinturas más significativas dentro del
riquísimo patrimonio pictórico de la Catedral de Sevilla. La profundidad de su dramatismo y la descripción de su realismo religioso la hacen una de las obras que más sobresalen en la
Catedral.La pintura del Descendimiento fue trasladada a la Catedral de Sevilla en el siglo XIX. Desde ese testero frontal de la Sacristía Mayor sigue sobrecogiendo por su dramatismo y profundidad. El cuerpo del Señor, que ocupa la parte central del cuadro, es llevado dulcemente por los Santos Varones, mientras que su Madre, en un gesto de desmayo, es sostenida por las Santas Mujeres.

Retablo Mayor de Santa Ana de Triana
Es uno de los retablos más importantes e interesantes artísticamente de la diócesis de Sevilla. Preside la gran Parroquia de Santa Ana, de Triana, y con seguridad es la mejor pieza retablística después del retablo mayor de la Catedral de Sevilla.Este retablo es también uno de los mayores: tiene banco, tres cuerpos de siete calles y ático. En él se da una combinación de esculturas, relieves y pinturas, de una altísima calidad artística. La arquitectura y las tallas fueron realizadas por Nufro de Ortega y Nicolás Jurate, y las quince tablas fueron pintadas por el gran artista flamenco afincado en Sevilla Pedro de Campaña (nacido en 1503). Fue concertada esta obra en 1542, y tanto la arquitectura como la escultura y la pintura fueron terminadas en 1565.

Pablo Céspedes
Los relatos de la Cena

La santa cena fue tallada por Juan de Ortuño, en 1595, representan, de izquierda a derecha, a Elías confortado por el ángel, el encuentro de Abraham y Melquisedec y Sansón sacando un panal de miel de la boca del león. En el centro del frontón partido, un óleo sobre lienzo con figura femenina y un cáliz en la mano, símbolo de la fe en el misterio de la Eucaristía. El retablo se mantuvo en su lugar original hasta el 6 de septiembre de 1912, a causa de las obras de restauración de la qibla fue desplazado para pasar finalmente al muro de la capilla de San Pedro Mártir, en 1982.

Luis de Vargas
Catedral de Sevilla.
Luis de Vargas, fue un pintor  de Sevilla del siglo XVI (nacido en 1505), cuyas obras son para muchas desconocidas.En 1561 firma, también para la Catedral de Sevilla, el famoso cuadro de la Gamba, llamado así por el elogio que de la pierna de Adán.
Obra de gran sentido rafaelesco, se complementa con el retrato del donante,
el chantre hispalense Juan de Medina, que aparece en el banco del retablo.
Por último, en 1564 pinta para la iglesia sevillana de Iglesia de Santa María La Blanca una
interesante aunque fría Piedad, en la que muchos ven su decadencia y otros la intervención muy acentuada de discípulos y colaboradores.
Las influencias de la pintura cuatrocentista italiana que se manifiestan en esta tabla, junto con el interés por las amplias arquitecturas clasicistas, pudiera explicarse por la influencia  


Pedro de Campaña
Retablo de San Nicolás
Nació en Bruselas en 1503. Dramatismo y afán de movimiento,
juntamente con una clara tendencia a los contrastes de luz, son notas esenciales de su obra
pictórica. Fue un buen retratista y en una colección particular de Barcelona se conserva un
retrato que pudiera ser su autorretrato; ciertamente en éste se inspiró Pacheco para dibujar el que incluyó en su libro.
Entre las obras que realiza en Sevilla destaca el Descendimiento (1547) para la capilla de Luis Fernández en el convento de Santa María de Gracia, de Sevilla. Pintó
otro Descendimiento (1555) para la capilla de Fernando de Jaén, en la antigua parroquia de
Santa Cruz de Sevilla (hoy en la catedral de dicha ciudad). Hay que destacar también Pablo
ermitaño y San Antonio Abad, en la iglesia de San Idoro.
En unión del pintor Antonio de Alfián Campaña realiza el retablo de la Purificación y los
retratos de los Patronos, en la capilla del mariscal Diego en la catedral. El retablo mayor de la parroquia de Santa Ana, Sevilla (1557), lo pinta en colaboración con varios pintores. Cuenta
Pacheco que las envidias suscitadas por esta obra le produjeron tantos disgustos que se marchó a su patria (1563).
Para la catedral de Córdoba pintó un retablo en 1556. Otras obras conservadas en distintos
museos, son la Virgen de la Leche (Museo de Berlín); Descendimiento (tapiz) en el Colegio del Patriarca, Valencia; dibujos del Crucificado, en los Uffizi (Florencia) y en el Instituto
Jovellanos de Gijón. Existen numerosas obras concertadas y conocidas por los repertorios
documentales, que no han sido identificadas todavía.
Campaña, importante representante del manierismo europeo, poseyó una gran fuerza
imaginativa y especiales dotes para componer sus cuadros. Su actividad en Sevilla supuso para los pintores de esta localidad una completa renovación. Pacheco le consideró el patriarca de la escuela sevillana del s. XVI.


Catedral Santa Ana

Se encuentra ubicada entre las capillas del muro de levante del templo cordobés.
La primera fundación de la capilla fue por Gainza en 1470. La segunda fundación fue por Cristóbal de Mesa y Cortés, y por Andrés de Mesa y Cortés, ambos hermanos y refundaron la Capilla en 1594. La portada de la Capilla está ejecutada a modo de arco de medio punto, con dobles pilastras en las que se apoya un frontón triangular donde aparece el escudo de los patronos en el centro. En la reja, que es de buena factura, también aparece el escudo de los fundadores. El retablo es de piedra y se encuentra ornado por pinturas de Pablo de Céspedes en torno al año 1595. En el lienzo central del Retablo, aparecen en el mismo plano San Andrés, San Juan Bautista, la Virgen con el Niño y Santa Ana. En el banco del retablo aparecen las representaciones de la Aparición del Ángel a San Joaquín, Jesucristo, y el Abrazo en la Puerta Dorada. En la Capilla hay dos lápidas con inscripciones alusivas a los canónigos fundadores.

Víznar
Crucifixión de la iglesia de Ntra sra del pilar 

La iglesia custodia obras de arte renacentistas y barrocas, que también han sido inscritas en el catálogo general del patrimonio histórico andaluz. Se trata de un conjunto de 78 pinturas, esculturas y piezas de orfebrería, mobiliario, cerámica y textiles.
Entre estas obras, destacan el cuadro de la Crucifixión de Pedro Machuca, un grupo escultórico de Santa Ana, la Virgen y el Niño, atribuido a Pablo de Rojas, y piezas de orfebrería del siglo XVI entre las que figura un cáliz del platero Francisco Téllez. Además de estos bienes muebles, la iglesia cuenta con un retablo rococó en la capilla mayor y seis neoclásicos en la nave.

Julio de Aquiles y Alejandro Mayner

Su presencia en España, acompañado por el pintor Alejandro Mayner.
En torno a 1537 está constatada la presencia de ambos pintores en Granada, trabajando en la Torre del Peinador de la Alhambra, al servicio del emperador. La presencia en solitario de Aquiles en la Alhambra está documentada en noviembre de 1545.