viernes, 13 de diciembre de 2019

trabajo patrimonio grupo 4


INDICE

1 Introducción.
2 Definición.
3 Tipo de Dólmenes.
3.1 Dolmen de Menga.
3.1.1 Origen
3.1.2 Historia
3.2 Dolmen de Antequera.





3.3 Dolmen de Viera.

3.4 Dolmen de Tholos del Romeral.
3.5 Dolmen del Gigante.
3.6 Peña de los Enamorados.
4 Origen e Historia de la prehistoria
4.1 Fases de la Prehistoria en Andalucía
4.2 Primeros dólmenes en Andalucía.
4.3 Habitantes que vivieron en Andalucía en la época de los dólmenes.
4.4 Refugios históricos
4.5 Yacimientos arqueológicos
4.6 Restos arqueológico


El CADA es el Conjunto Arqueológico de Dólmenes de Antequera es una institución cultural española de la naturaleza museística de la consejería de cultura de la Junta de Andalucía, que se encarga de la tutela de la zona arqueológica.

El dolmen de Viera es un monumento megalítico, declarado Patrimonio Mundial de la Unesco el 15 de julio de 2016 y Bien de Interés Cultural, situado en la ciudad española de Antequera (Málaga), formando parte del Conjunto arqueológico de dólmenes de Antequera. Se encuentra junto al dolmen de Menga, en la zona del Campo de los Túmulos.

Construido en el 3510-3020 a.C. aprox. (Neolítico), fue descubierto en febrero de 1903 por los hermanos José Viera Fuentes y Antonio Viera Fuentes funcionarios del Ayuntamiento de Antequera, quienes lo llamaron la Cueva Chica, posteriormente el arqueólogo Manuel Gómez-Moreno Martínez la denominará “dolmen de Viera” en honor a estos hermanos.

La primera intervención de restauración documentada tiene lugar en 1941 de manos del arquitecto Francisco Prieto-Moreno y Prado (Arquitecto Conservador de la Alhambra) , consistente en la limpieza del corredor, la creación de tres escalones de bajada, la reconstrucción de los taludes con piedras y el arreglo de la cancela para su cierre.

Su última intervención, de manos del arquitecto Ciro de la Torre Fragoso en 2004 cuando, con objeto de resolver los problemas de conservación, se consolidan las estructuras, mejoran los drenajes y se genera una nueva imagen exterior a partir del recrecido del túmulo y la formalización del atrio, que es la que se percibe actualmente.

Grado de protección

1923: declaración conjunta de los dólmenes de Menga y Viera como Monumento Nacional.
2009: declaración BIC de los dólmenes de Antequera como Zona Arqueológica, constituida por los dólmenes de Menga y Viera y el tholos de El Romeral
2016: Patrimonio Mundial en la figura del Sitio de los Dólmenes de Antequera.


El tholos de El Romeral, también llamado dolmen de El Romeral o cueva de El Romeral, es un monumento megalítico, declarado Patrimonio Mundial el 15 de julio de 2016 y Bien de Interés Cultural, situado en Antequera (Málaga), formando parte del Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera. Se encuentra a menos de 2 km de los dólmenes de Menga y Viera, justo en el eje entre el dolmen de Menga y la Peña de los Enamorados.

Grado de protección
1931: declaración del tholos de El Romeral como Monumento Histórico Artístico.
2009: declaración BIC de los dólmenes de Antequera como Zona Arqueológica.
2016: Patrimonio Mundial en la figura del Sitio de los Dólmenes de Antequera


El Dolmen del Gigante o del Charcón es una gran tumba megalítica de corredor con cámara ensanchada, situado en la falda del cerro de Langarín junto a la localidad de El Gastor.

Es el dolmen de mayor tamaño de la provincia de Cádiz, cuenta con grandes ortostatos (bloque o losa vertical) verticales y cubiertas monolíticas (está hecho de una sola pieza de piedra) en buen estado de conservación, a pesar de haber sido objet
o de excavaciones incontroladas. En su interior se han documentado piezas de ajuar funerario como puntas de flechas, hachas pulimentadas y vasijas cerámicas.




Está formado por bloques ciclópeos.

Este dolmen se encuentra en la finca “El Charcón”, en limite de las provincias de Cádiz y Málaga, a 1.5 km de El Gastor.

Hay un lugar en Málaga donde la historia se confunde con leyenda y el amor inspira un apasionado relato.
Es la Peña de los Enamorados de Antequera, un enclave que se alza imponente entre los paisajes de la vega. Enclavado a medio camino de la ciudad de los Dólmenes y Archidona, este enigmático monte con
forma humana está envuelto por un singular halo de romanticismo.

Érase una vez... Historia de la Peña de los Enamorados.
Según cuenta la tradición popular, un joven cristiano fue apresado en los dominios de Granada durante la época medieval y enviado a servir en la casa de una rica familia mora. Allí se prendó de la hija, quien le correspondió con su amor.

Obligados a mantener su idilio en secreto, los amantes sólo podían verse a escondidas, hasta que un buen día, cansados de ocultar sus sentimientos, emprendieron la huida.

Pero el padre de ella no iba a permitir tal afrenta y, acompañado por su séquito, persiguió a la pareja hasta acorralarla en la Peña de los Enamorados.

Aquel monte, más que un refugio, terminaría convirtiéndose en el escenario de su última prueba de amor. Al verse sorprendidos y para evitar entregarse, los jóvenes prefirieron poner fin a sus vidas.
En un desesperado intento por permanecer juntos eternamente, se arrojaron abrazados al vacío desde la cima del peñón.



Grado de protección
2011: Declarado por la Junta de Andalucía Bien de Interés Cultural con la tipología de Zona Arqueológica.
2016: Declarado por la UNESCO Patrimonio Mundial formando parte del Sitio de los Dólmenes de Antequera junto al dolmen de Menga, el dolmen de Viera, el tholos de El romeral y la sierra de El Torcal.


La Prehistoria en Andalucía se originó hace un millón de años y evolucionó desde poblaciones nómadas que vivían cerca de las cuencas fluviales hasta una población más generalizada, localizado en cuevas próximas a zonas costeras.

La cultura de Los Millares y El Argar dejaron una gran huella respecto a la geografía de Andalucía.

Periodización y yacimientos.


Pileta interior en la Cueva de La Pileta, en Benajoán, Málaga.

Los principales yacimientos del Paleolítico Inferior se localizan al sur de Sierra Morena, en la depresión de la laguna de la Janda y en las terrazas de los ríos Genil, Guadalhorce y Guadalquivir.

Los principales hallazgos del Paleolítico Medio fueron los cráneos de Homo neanderthalensis en Gibraltar, y otros restos en Granada y Jaén.

En el Paleolítico Superior se generalizó el hábitat en las cuevas, ya que indicios del Homo sapiens se encuentran en la franja costera mediterránea entre Almería y Cádiz, y destaca el arte rupestre representando figuras humanas y sin policromía de la Cueva de la Pileta, Cueva del Gato, Cueva del Palomar, Nerja y Ronda, donde representan danzas rituales.

Las primeras culturas neolíticas se desarrollaron a partir del 5550 a.C. cerca de cuevas cercanas a la costa. Los principales yacimientos se encontraron en Almería, Córdoba, Granada y Málaga, y hallaron depósitos para almacenar el grano, punzones de hueso, raspadores de sílex y restos de cerámica.

La sociedad pasó a ser de pobladores nómadas que vivían de la caza y la recolección de moluscos y enterraban a los muertos rodeados de enseres, a una sociedad algo más compleja en sus creencias mortuorias.

En la fase final del Neolítico, en el sudeste de Andalucía, procedente del norte de África, se desarrolló la cultura almeriense, caracterizada por la construcción de poblados en colinas y cerro, lo que muestra la existencia de sociedades urbanas complejas.

En los yacimientos se han encontrado cerámicas lisas, hachas, ídolos, piedras pulimentadas, útensilios de sílex y enterramientos circulares rodeados de piedras y dotados de ajuares.



Metalurgia en Andalucía: Los Millares y El Argar

Lugares donde se encontraron objetos asociados al vaso campaniforme.

Entre el 2000a.C. y el 1000a.C., surgieron poblados desde Almería hasta Granada que conocían el cobre, y se produjeron hachas, puñales y otros utensilios de tecnología muy simple.

Todo esto coincide con la construcción de monumentos megalíticos y la difusión de un nuevo ritual funerario. En Andalucía comenzó el desarrollo de una sociedad agrícola y urbana.

En Los Millares los poblados se hallaban amurallados, próximos a ríos y presentaban restos de cabañas de forma circular y ovalada y zócalos de piedra.

La población se dedicaba a la agricultura de cereales y leguminosas, básicamente, y a la ganadería de cabras, cerdos y ovejas. Los excedentes se almacenaban en graneros,vasijas de barro y cestos de esparto. Cerca de los poblados construían la necrópolis, de carácter megalítico.

El ajuar lo formaban ídolos de piedra o hueso, brazaletes y collares, cuchillos de cobre, objetos de cerámica, puntas de flecha de sílex, etc. Al final del periodo se desarrolló la cultura del vaso campaniforme.

Entre el 1800a.C. y el 1200a.C. la cultura de Los Millares dio paso a la Edad del Bronce, que se extendió gracias a la cultura de El Argar. Los poblados se situaban en zonas estratégicas, con casa de planta cuadrada, y vivían de la agricultura, la actividad metalúrgica y la ganadería.

Los enterramientos se solían realizar en fosas o urnas individuales. Durante el Bronce Final decayeron los núcleos orientales a favor de los occidentales. Ahí florecerían los Tartessos.

La civilización tartesia cuyo rey era Argantonio, núcleo principal de la civilización tartesia.

Los historiadores actuales consideran Tartessos como una cultura nacida por el contacto entre los pueblos del sur de la Península y los colonos de Oriente, es decir, fenicios y griegos. Debido a estos contactos surgió una civilización con rasgos de Oriente que se expandió por la comarca del Bajo Guadalquivir y el Guadiana.

Entre el 1000a.C. y el 500a.C. se produjeron grandes cambios en las costumbres. Historiadores antiguos como Estrabón y Avieno identifican a Tartessos con un río, Éforo como un país o capital, o Heródoto como un lugar de mercado.

Los principales restos estudiados de Tartessos fueron la necrópolis de La Joya, la necrópolis de San Pedro y la necrópolis de Cerro Salomón; y los ajuares funerarios de Carmona, El Carambolo, Ébora y La Aliseda.

La economía basaba su riqueza en la explotación de yacimientos de cobre, estaño, oro y plata, que atrajeron el interés de los fenicios.

Tartessos controlaba el mercado de metales que procedían de las islas británicas, por ejemplo, y contaba con una agricultura y una ganadería muy desarrolladas gracias a la introducción del aceite y el vino por los fenicios. La pesca de moluscos y salazones era otro elemento relevante.

Respecto a los rasgos político-sociales, Tartessos estaba controlada por caudillos o monarcas, como Argantonio, rey hospitalario. El culto hacia las dioses Tierra y Luna y los santuarios forman parte de lo que se conoce de Tartessos. Algunos escritos sobre Tartessos pertenecen a escrituras arcaicas, aún no descifradas.


Cultura actual

Desde que en 1922 el historiador alemán Adolf Schulten publicó su primer libro sobre el reino de Tartessos, Tartessos. Ein Beitrag zur ältesten Geschichte des Westens, se ha publicado más literatura que estudios científicos sobre Tartessos.

Actualmente sigue habiendo creencias de que en Andalucía se encuentra una
ciudad sumergida repleta de riquezas y tesoros.






Colonizaciones y pueblos prerromanos en Andalucía
A través del comercio marítimo, Andalucía pudo mantener contacto con otros pueblos. La primera colonia fenicia fue Gadir, fundada por navegantes de Tiro en el siglo VIII a. C.. Posteriormente se fundó asentamientos en Adra, Almuñécar, Mezquitilla y Toscanos.

A partir del siglo VI a. C. Cartago vivió una escena con agresiva política comercial, a la vez que llegaban los primeros mercaderes griegos, convirtiendo Huelva en un foco metalúrgico.

En 237 a. C. Amílcar Barca desembarcó en Gadir junto a su hijo Aníbal Barca y su yerno Asdrúbal el Bello, iniciando una conquista de los territorios del sur.

Desde el siglo VI a. C. hasta el siglo III a. C. a los colonizadores se unieron culturas ibéricas. En el valle del Guadalquivir se asentaron los turdetanos, que contaban con fortificaciones como Astapa, Carmo, Hasta Regia, Urso, etc. En torno a Ronda y al oeste de Sierra Morena se asentaron los túrdulos.

En Granada y Jaén se asentaron los bastetanos y los oretanos.


La conquista cartaginesa

Amílcar Barca hizo progresar a los cartagineses en un periodo breve de tiempo.

Navegó hasta las columnas de Hércules y Gades, combatió contra iberos, tartesios, el general celta Istolacio y su hermano Indortes.4 A los soldados que se rindieron, aproximadamente unos 3.000, les alistó para su propio ejército.

Istolacio murió crucificado en el año 237 a. C., después de ser torturado.

Indortes reunió a 50.000 hombres y los retiró a una colina antes de luchar contra Amílcar. Amílcar lo sitío, y éste trato de escapar de noche, pero perdió la mayor parte de tropas.

Amílcar capturó vivo a Indortes, le sacó los ojos, le atormentó, y finalmente le crucificó. Al resto de los cautivos, aproximadamente unos 10.000 hombres, los dejó en libertad.